Faxismoari stop. Batasuna aurrera. Demokraziz Euskal Herriarentzat

      BATASUNA Y SU ILEGALIZACION

      27/09/2002 Discurso de Ibarretxe en el Pleno del Parlamento de Gasteiz.
      Texto integro con su propuesta para acomodar mejor a la porción vascongada de Euskal Herria dentro del Estado español.


      DEBATE DE POLÍTICA GENERAL

      INTERVENCIÓN DEL
      LEHENDAKARI

      Vitoria-Gasteiz, 27 de septiembre de 2002


      "Una iniciativa para la convivencia"

      Primera Parte
      Nuestro Compromiso con la Paz y la solidaridad


      Apartado 2º
      Un compromiso social con la solidaridad y el desarrollo sostenible, clave del bienestar


      1. La construcción de un modelo propio de desarrollo sostenible y solidario

      Frente a la estrategia del neoliberalismo económico basada en un modelo competitivo individual, nuestro autogobierno nos ha permitido desarrollar en Euskadi un modelo propio de construcción social edificado sobre el desarrollo sostenible y la solidaridad.

      Crecimiento, sostenibilidad y solidaridad, son las claves de nuestro compromiso para aumentar el bienestar de todas y cada una de las personas que componen nuestra sociedad.

      A lo largo del pasado ejercicio, el Gobierno ha desarrollado las bases, iniciativas y programas precisos para seguir edificando un modelo propio de construcción social.

      Para ello, hemos procedido a despejar las incógnitas que se cernían sobre nuestro modelo de relación financiera, tanto externa como interna. A estos efectos, y tras un largo y complicado proceso de negociación, -al que no me voy a referir y que todos ustedes conocen-, el pasado 20 de febrero se ha conseguido ratificar y consolidar nuestro Concierto Económico con el Estado. A su vez, y desde la vertiente de la distribución financiera interna, el pasado mes de julio hemos alcanzado un acuerdo sobre la nueva Ley de Aportaciones entre el Gobierno y las Diputaciones Forales.

      El Gobierno, además, ha diseñado su plan estratégico de actuación para la presente legislatura. Un plan estratégico que se sustenta en el calendario de planes y programas, aprobado el pasado 16 de abril, y en el programa legislativo, aprobado el 5 de marzo. Ambos instrumentos se han plasmado en un documento o contrato-programa en el que se fijan 200 objetivos y compromisos del Gobierno con la sociedad vasca, y que van a ser nuestro referente de actuación para toda la legislatura.

      No voy a realizar una descripción pormenorizada de todas y cada una de las iniciativas y programas que los diversos departamentos han puesto en marcha a lo largo de estos meses para avanzar en la construcción social de Euskadi. Esta información, como en ocasiones anteriores, se encuentra a disposición de este Parlamento en un anexo elaborado al efecto. Pero sí me van a permitir que mencione, siquiera de forma enunciativa, aquellas actuaciones más destacadas, tanto en el ámbito de la solidaridad y la integración social, como en el impulso del desarrollo sostenible.

      1. La solidaridad y la integración social.

      En este ámbito voy a citar aquellas iniciativas puestas en marcha desde el ejecutivo para hacer frente a los principales desajustes y desequilibrios que se plantean en la sociedad vasca. Problemas tales como, la conciliación de la vida laboral y familiar, la marginación social, la precariedad laboral, -especialmente entre la juventud-, la discriminación y la violencia contra las mujeres, el acceso a una vivienda digna, la integración y atención a los emigrantes, la mejora de la sanidad y el aumento de la calidad en la enseñanza, por citar algunos de los más significativos, son los que han guiado nuestra actuación en este primer año y van a seguir constituyendo nuestro objetivo para toda la legislatura.

      Algunas de las iniciativas desarrolladas han sido, entre otras, las siguientes:

      Hemos procedido a la aprobación del Plan Interinstitucional de apoyo a las familias, que recoge un amplio conjunto de medidas económicas y de servicios sociales, con el objetivo de conciliar la vida laboral y familiar. Entre otras medidas, se contemplan ayudas económicas directas a familias numerosas por el tercer hijo y sucesivos nacidos a partir de 1998, y los partos múltiples registrados desde 1993. Este año la inversión será de 100 millones de Euros y las familias beneficiadas serán cerca de 15.000.

      El proyecto de Ordenación del tramo educativo-asistencial de 0 a 3 años, de inminente aprobación, y su generalización progresiva a lo largo de los próximos años en los que se van a crear 3.500 nuevas plazas en guarderías, va a constituir, también, un poderoso instrumento para conciliar la vida laboral y familiar.

      Asimismo, los planes de Acción Positiva desarrollados por Emakunde para favorecer la igualdad de género y luchar contra la violencia doméstica, constituyen un elemento fundamental en contra de la discriminación de la mujer y, en definitiva, a favor de la familia. A este respecto, vamos a potenciar las medidas contempladas en el Acuerdo Interinstitucional que, de forma pionera, hemos puesto en marcha para perseguir y eliminar la lacra de las agresiones sexuales y de la violencia en el hogar.

      Además, estamos elaborando una Ley para la igualdad que contemplará un apartado específico en materia de maltrato y violencia doméstica contra las mujeres. La sociedad entera debe tomar conciencia de que nos encontramos ante una de las mayores vergüenzas del siglo XXI. Siempre he creído que no merece la pena vivir en un mundo injusto si no es para cambiarlo.

      La juventud es, quizá, uno de los segmentos de población que más sufre las dificultades de adaptación a la nueva realidad social. Con la aprobación del II Plan de Acción Joven, presentado en esta Cámara el pasado mes de abril, se continúa y profundiza en la experiencia positiva del primer Plan, potenciándose una política de acción positiva en las áreas de trabajo e inserción laboral, educación y formación, vivienda, salud y ocio.

      La precariedad laboral representa uno de los principales problemas que afectan especialmente a la juventud e influyen más negativamente en el estado del bienestar. Las tasas de temporalidad juvenil se sitúan entre el 55% y el 85%, en función del segmento de edad, en el Estado español. En Euskadi no somos ajenos a este grave problema y, por ello, reducir esta temporalidad que nos parece injusta y denigrante, es uno de los objetivos prioritarios de nuestra acción de Gobierno.

      Pero a nadie se le oculta que su solución exige una modificación de la regulación estatal que trasciende nuestra capacidad de intervención. En este sentido, vemos con decepción que las, autodenominadas, medidas de modernización del mercado de trabajo desarrolladas por el Gobierno del Estado, no tienen en cuenta esta realidad.

      Por este motivo, además de las políticas propias desarrolladas a través de las áreas de industria, empleo y juventud, vamos a instar para que se impulse una iniciativa legislativa a nivel de Estado que desincentive la temporalidad y la precariedad laboral y prime el empleo estable.

      En relación con la vivienda, el Gobierno viene desarrollando en el marco del 2º Plan Etxebide una ambiciosa política de intervención pública. El balance de 2001 se ha cerrado con una oferta de 4.284 nuevas viviendas de promoción pública frente a un objetivo de 3.500, y en este año 2002, el número de viviendas de promoción pública ascenderá a más de 4.500. Para que se hagan una idea comparativa, en el año 2001, la cuota de mercado de vivienda protegida en Euskadi fue de un 28%, frente al 9% en España. Hemos de reconocer, no obstante, que la situación del mercado inmobiliario sigue excluyendo a una parte muy importante de la población con bajos ingresos. Por ello, el Gobierno ha aumentado considerablemente las dotaciones presupuestarias para reforzar el actual Plan de oferta de viviendas protegidas. A estos efectos, se va a impulsar una oferta específica de vivienda en alquiler para las rentas más bajas –inferiores a los 200 euros mensuales-, que sea accesible a los jóvenes y a los colectivos de menores ingresos.

      De forma complementaria a las acciones en vivienda, se van a continuar potenciando las medidas específicas contra la exclusión social. A este respecto, se han incrementando notablemente las ayudas de emergencia social, se han reforzado los servicios sociales de base y se han financiado, a través del programa Auzolan, experiencias de integración laboral a más de mil personas, dando respuesta al tercer nivel de la lucha contra la exclusión social.

      Asimismo, hemos continuado con el calendario de adecuación de la renta básica, que se encuentra en el 80% del salario mínimo, habiéndose incrementado un 52% desde 1998.

      A estas iniciativas habría que añadir el aumento de un 40% de los fondos destinados a los colectivos que trabajan con sectores sociales marginados y la puesta en marcha de un Plan de Atención a la Emigración, pionero en el Estado. Asímismo, el Gobierno constituirá en este mismo año, el Foro Vasco de Emigración, como un espacio de reflexión, de propuestas y de coordinación institucional para facilitar la integración social y laboral de las personas inmigrantes.

      Por otro lado, y para finalizar este apartado, se ha aprobado, el pasado mes de julio, el tercer Plan de Salud 2002-2010, que marca la política a seguir para mejorar la salud de la ciudadanía vasca. Este tercer plan fija entre sus objetivos, el aumento de la esperanza de vida del conjunto de la población en 1,4 años y la reducción en un 25% de las desigualdades sociales en la salud, propiciadas por las peores condiciones de vida de las clases menos favorecidas.

      b. El desarrollo sostenible.

      Además de una política de redistribución y de solidaridad social con las personas y sectores menos favorecidos, el incremento del bienestar exige que el tejido productivo sea lo suficientemente sano y competitivo para generar un desarrollo sostenible. Para lograrlo, las administraciones vascas, a diferencia del Gobierno español, que siempre ha defendido que la mejor política industrial es la que no existe, hemos desarrollado una amplia red de políticas públicas para incentivar el crecimiento.

      No me voy a extender en el análisis detallado de las iniciativas y políticas públicas desarrolladas en materia energética, apoyo a la inversión, desarrollo del comercio, dinamización del sector agroalimentario, programas tecnológicos, formación para el empleo, etcétera, porque sería muy prolijo el detalle. Centraré mi atención expresamente en tres aspectos que, por su repercusión, considero de especial interés. Estos tres aspectos son, el desarrollo de la sociedad de la información, la puesta en marcha de un nuevo programa de infraestructuras en colaboración con las Diputaciones Forales, y la ejecución de una estrategia medioambiental de desarrollo sostenible.

      El desarrollo de la sociedad de la información.

      A lo largo de la pasada legislatura, el Gobierno se planteó el desarrollo de la sociedad de la información en Euskadi como objetivo estratégico de futuro.

      A raíz de la iniciativa Euskadi 2003, se impulsaron diferentes actuaciones departamentales que se han agrupado y potenciado en un Plan integral denominado "Euskadi en la Sociedad de la Información", aprobado el pasado mes de febrero, y que contempla inversiones de 433 millones de euros para el impulso de la sociedad de la información en los próximos cuatro años.

      En desarrollo del mismo se están ejecutando diversos programas, algunos dirigidos al gran público, como el Programa Konekta Zaitez o el KZ Gunea, y otros de carácter más interno para mejorar la eficacia de la educación, la sanidad y la administración pública.

      El éxito de estas iniciativas ha sido evidente. Por dar quizá el dato más visible del iceberg les diré que en Euskadi, gracias a las políticas desarrolladas, hemos pasado de ser la 8ª Comunidad en usuarios de Internet hace escasamente dos años, a situarnos a la cabeza del Estado en la actualidad.

      El impulso de las infraestructuras

      El pasado mes de mayo presentamos el balance de ejecución del Plan de Infraestructuras Euskadi 2003. Este Plan recoge la experiencia positiva del Plan Europa’93 y del Plan Euskadi XXI, y ha permitido la realización, en sus dos primeros años de ejecución, de inversiones por importe de 486,8 millones de euros (81.000 millones de Pts.), en la mejora de las infraestructuras y en la revitalización de áreas deprimidas.

      El Plan Euskadi 2003, que tendrá su continuidad en este ejercicio próximo, se verá completado por un nuevo programa específico de infraestructuras articulado en coordinación con las Diputaciones Forales de conformidad con el Acuerdo sobre la Ley de Aportaciones.

      Este Plan, que será aprobado próximamente por el Consejo de Gobierno y remitido a esta Cámara para su conocimiento, tendrá una dotación de 600 millones de Euros para el período 2003-2007 y financiará inversiones específicas preferentemente en Infraestructuras Viarias, Obras Hidráulicas y Regadíos.

      Una estrategia medioambiental de desarrollo sostenible

      A pesar de los claroscuros del informe final aprobado en la Cumbre de la Tierra, recientemente celebrada en Johanesburgo, en la misma se ha vuelto a poner de manifiesto la urgencia de ejecutar una estrategia medioambiental de desarrollo sostenible a nivel mundial, si no queremos correr el riesgo de situar al planeta ante una situación irreversible.

      En Euskadi somos plenamente conscientes de este peligro y hemos acudido a esta cumbre con los deberes hechos. El pasado mes de junio aprobamos un programa marco de desarrollo sostenible en el horizonte del 2020 que contempla 200 compromisos y objetivos concretos en cinco grandes ámbitos: a) aire, agua y suelo, b) recursos y residuos; c) defensa de la naturaleza d) movilidad, infraestructuras y transporte e) cambio climático y reducción de emisiones.

      Somos un Gobierno pionero en el Estado español y en Europa, en haber aprobado una estrategia medioambiental definida. En la reciente cumbre de Johanesburgo hemos tenido ocasión de presentar nuestra estrategia a todos los participantes internacionales y hemos liderado, junto con otras naciones y regiones de los cinco continentes, un "Foro de Desarrollo Sostenible" a nivel mundial, desde el que queremos reclamar el protagonismo de las entidades subestatales para contribuir, en el ejercicio de nuestras competencias, al desarrollo sostenible del planeta. A este respecto, les anuncio que la primera reunión constitutiva de esta Cumbre Mundial tendrá lugar en Donostia en la próxima primavera.


      1. La fotografía de un País en marcha

      El balance global de la estrategia desarrollada para la construcción de Euskadi es altamente positiva.

      Si hubiera que escoger un indicador, una fotografía, que refleje el desarrollo, tanto económico como social de un país, quizá el más ilustrativo sea el índice de desarrollo humano de las naciones unidas. Este índice comparativo combina factores de renta y riqueza con tasas de educación, escolaridad y esperanza de vida. Según este indicador, Euskadi se situaría entre los 10 primeros países del mundo en desarrollo humano, justo detrás de los Países Bajos y por encima de países tan significativos como Japón, Suiza, Luxemburgo, Francia, España o Reino Unido.

      Se trata, por tanto, de la fotografía de un país en marcha. Hemos superado la media europea en renta por habitante, hemos logrado la convergencia en tasas de paro situadas en el entorno del 8%, disfrutamos de una de las esperanzas de vida más elevadas del planeta y nuestro esfuerzo endógeno en investigación y desarrollo nos ha permitido avanzar en la convergencia tecnológica con Europa, si bien esta sigue siendo uno de nuestras asignaturas pendientes.


      1. Los retos pendientes

      Estos son sólo algunos ejemplos de que Euskadi funciona. No es un ejercicio de optimismo ni de autocomplacencia. Somos conscientes de que estos resultados son el fruto de un esfuerzo colectivo y permanente, porque en la mejora del bienestar nunca hay una meta. También somos conscientes de las incertidumbres y amenazas que gravitan sobre el escenario económico y político mundial y lastran el relanzamiento de la actividad empresarial. Pero somos optimistas. Si hemos superado las dificultades en el pasado, estamos convencidos de que seremos capaces de afrontar los retos y las amenazas del futuro, por muy complicadas que éstas sean. La sociedad vasca ha demostrado que tiene músculo para seguir en los puestos de cabeza en la carrera de la competitividad.

      Esta confianza en nuestra capacidad de adaptación no nos impide reconocer que seguimos teniendo numerosos retos pendientes, tanto en términos de crecimiento económico, como en solidaridad y justicia social. Queda mucho por hacer, pero voy a referirme, especialmente, a dos de nuestros retos pendientes que me parecen de extraordinaria importancia.

      El primero es el reto de la Protección Social.

      El Estado español ocupa, lamentablemente, el último lugar de la Unión Europea en gasto en protección social por habitante en términos de paridad de poder de compra, con tan sólo un 59% de la media europea. En Euskadi los datos no son tan negativos, nos situamos en el 72%, pero aún así, seguimos muy lejos de la media europea en protección social por habitante.

      Nuestro objetivo como País debe ser alcanzar también la convergencia con Europa en protección social. Para ello, necesitamos disponer de todos los instrumentos de autogobierno que nos reconoce el Estatuto.

      En particular, resulta fundamental asumir la gestión del régimen económico de la seguridad social, que nos atribuye el artículo 18.2 del Estatuto de Gernika, para poder desarrollar, en toda su extensión, un verdadero modelo integrado y universal de protección social en Euskadi.

      En todo caso, y de forma complementaria al sistema de seguridad social, vamos a volcar nuestros esfuerzos para que la previsión social complementaria llegue a los colectivos que, por su nivel de ingresos, tienen mayor dificultad en acceder a la misma, así como lograr su generalización en el mundo del trabajo a través de la colaboración con los agentes sociales.

      El otro gran reto es el de la Convergencia Tecnológica con Europa.

      El artículo 10.16 del Estatuto atribuye a Euskadi la competencia exclusiva en investigación científica y técnica en coordinación con el Estado. Pues bien, han transcurrido 23 años y esta transferencia aún no se ha materializado. Para que tengan un dato de referencia les diré que, sólo en los últimos diez años, la falta de esta transferencia ha supuestos unos menores recursos financieros destinados a I+D de 838 millones de euros, esto es 139.500 millones de Pts. Estos recursos y sus efectos indirectos nos hubieran permitido ya la convergencia tecnológica con Europa.

      A pesar de estas dificultades, en los últimos 22 años, hemos realizado un gran esfuerzo endógeno en Investigación y Desarrollo que nos ha permitido pasar de un 0,069% en 1979, a un 1,5% actual. Nuestro objetivo en la presente legislatura será potenciar ese esfuerzo inversor desarrollando el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación, lo que permitirá situarnos en el entorno del 1,85% en el año 2005.

      Hemos avanzado mucho. Hemos trabajado mucho, pero aún queda mucho por hacer, y vamos a seguir desarrollando todo nuestro esfuerzo e ilusión para conseguirlo.


      Apartado 3º: Un compromiso ético con el respeto a todos los derechos humanos de todas las personas, clave de la Paz

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